Psicología y coaching

Cuando el cuerpo habla antes que el agotamiento emocional

Antes de que aparezca el agotamiento emocional, el cuerpo suele hablar. Y cuando lo hace, no utiliza metáforas: utiliza síntomas.

Dolores de cabeza recurrentes, opresión en el pecho, molestias digestivas, hormigueo en las extremidades, tensión mandibular, bruxismo, insomnio… No son casualidad. Tampoco son solo estrés puntual o falta de descanso. En muchos casos, son las primeras señales físicas de un malestar psicológico laboral que aún no has tenido espacio para nombrar.

Pero como sigues rindiendo, como te organizas bien, como todo está “bajo control” desde fuera… lo minimizas. Hasta que un día ya no puedes ignorarlo. Porque el cuerpo no olvida lo que tú pospones.

El cuerpo no exagera. Informa.

Desde la psicología sabemos que el cuerpo actúa como un sistema de alerta integral. Cuando no hay espacio emocional para el malestar, cuando no puedes expresar cómo te sientes, cuando todo debe seguir como si nada… el cuerpo toma la voz que tú no te estás permitiendo usar.

No para asustarte. Sino para protegerte. No para que pares del todo, sino para que te escuches de verdad.

Y no es solo un tema físico: es una respuesta completa del sistema nervioso ante lo que percibe como amenaza, presión sostenida o falta de seguridad. Lo que no expresas en palabras, el cuerpo lo convierte en síntomas. Lo que no se puede verbalizar, se manifiesta como cansancio, tensión o bloqueo.

Para profundizar en cómo el estrés laboral impacta en la salud física y mental desde el punto de vista organizacional, puedes consultar la página del INSST sobre estrés laboral.

Además, la Guía electrónica de la EU-OSHA ofrece herramientas muy prácticas para gestionar los riesgos psicosociales en el trabajo.

Preguntas para empezar a escucharte

  • ¿Cuáles de estos síntomas ya forman parte de tu normalidad?
  • ¿Qué reacciones físicas aparecen cuando sabes que viene una semana difícil?
  • ¿Hace cuánto que tu cuerpo te incomoda y tú eliges adaptarte en lugar de atenderlo?

Qué puedes hacer desde ya

  1. Registrar patrones: cuándo aparecen, con qué frecuencia, en qué contextos.
  2. Escuchar sin juzgar: tu cuerpo no está “fallando”, está intentando regularte.
  3. Consultar si algo se mantiene en el tiempo. Cuidarte también forma parte de trabajar bien.

Acompañamiento profesional desde PsiqueLab

En Psiquelab acompaño a profesionales que han aprendido a funcionar por encima de sí mismos, pero que ya no quieren vivir desconectados de su cuerpo ni de su equilibrio interno.

Si tu cuerpo lleva tiempo avisando y necesitas un espacio seguro para escucharlo, en PsiqueLab puedo acompañarte. Puedes reservar una primera sesión aquí.

Sobre la autora

Débora Serrano Sánchez es psicóloga especializada en estrés laboral y burnout. Fundadora de PsiqueLab, donde acompaña a profesionales que buscan reconectar con su equilibrio interno.


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